Un producto se considera liposomal cuando incorpora.
1. liposomas-vesículas esféricas microscópicas hechas de bicapas fosfolípidas, similares a las membranas celulares humanas. Las características clave incluyen:
Encapsulación de ingredientes activos: Los nutrientes están encerrados dentro de la estructura de los liposomas, protegiéndolos de la degradación en el sistema digestivo.
Biodisponibilidad mejorada: Los liposomas mejoran la absorción al facilitar el transporte de nutrientes a través de las membranas celulares.
Estabilidad y protección: el recubrimiento de fosfolípidos protege los ingredientes sensibles de la oxidación y descomposición.
Liberación controlada: las formulaciones liposomales pueden ofrecer una administración de nutrientes sostenida y dirigida.
Estas características hacen que los productos liposomales sean más efectivos que las formas de administración convencionales.
Los liposomas se clasifican en cuatro tipos principales según su estructura y tamaño, cada uno de los cuales ofrece ventajas únicas de administración.
Los MLV, que comprenden múltiples bicapas lipídicas como conchas concéntricas, ofrecen una excelente estabilidad y son adecuados para encapsular ingredientes tanto hidrófilos como lipofílicos.
Estos tienen una sola bicapa lipídica y tienen un tamaño de 20 a 100 nm, ideales para una rápida captación celular y una alta biodisponibilidad.
Con un rango de tamaño de 100 a 1.000 nm, los LUV proporcionan un espacio central más grande, lo que los hace ideales para transportar nutrientes solubles en agua de manera eficiente.
Con múltiples vesículas internas no concéntricas, los MVV ofrecen una liberación controlada y sostenida de ingredientes activos.